Después de un verano de sol, playa, piscina y calor, es muy habitual que nuestro cabello llegue a septiembre más seco, apagado, encrespado y con las puntas abiertas.
Aunque nos encanta ese efecto de ondas surferas que deja el verano, la combinación de radiación solar, agua del mar, cloro, calor y herramientas térmicas puede pasar factura a la fibra capilar. Por eso, septiembre es el momento perfecto para hacer una puesta a punto del cabello y recuperar poco a poco su hidratación, suavidad y brillo. Y para conseguirlo no necesitamos utilizar una cantidad infinita de productos. Lo importante es elegirlos bien y adaptar la rutina a las necesidades de nuestro cabello.
¿Por qué nuestro cabello está peor después del verano?
Durante los meses de verano sometemos nuestro cabello a más agresiones de las habituales. El sol puede afectar a la fibra capilar y favorecer que el cabello pierda resistencia y luminosidad. El agua del mar y la sal pueden aumentar la sensación de sequedad, mientras que el cloro tampoco resulta especialmente amable con el pelo. A esto tenemos que sumar secadores, planchas, tenacillas, sudor y lavados más frecuentes.
El resultado puede ser un cabello:
- Más seco.
- Apagado y sin brillo.
- Encrespado.
- Más difícil de desenredar.
- Con las puntas abiertas.
- Más quebradizo.
- Con el color menos intenso si está teñido.
La solución pasa por hidratar, nutrir, acondicionar y proteger.
1. Empieza por un buen champú
El primer paso de nuestra rutina es elegir un champú que limpie bien el cuero cabelludo pero que no aporte una sensación de sequedad excesiva.
Después del verano podemos buscar fórmulas especialmente indicadas para cabellos secos, dañados o sensibilizados, y a ser posible sin sulfatos, así cuidaras tu cabello también a largo plazo. Un ejemplo de ellos son;
Kérastase Première Bain Décalcifiant Réparateur
Este sería uno de mis favoritos para tu artículo. Está específicamente pensado para cabello dañado y es sin sulfatos. Además, trabaja sobre la acumulación de calcio del agua, algo interesante después del verano, cuando el cabello ha estado expuesto a agua de piscina, mar y lavados frecuentes. Kérastase afirma que ayuda a reducir la rotura y recuperar fuerza.
Puedes comparlo aquí
L'Oréal Professionnel Absolut Repair Molecular
Muy buena opción Es sin tensioactivos sulfatados y está formulado con péptidos y aminoácidos para cabello dañado, teñido o aclarado.
Puedes ver más aquí
Redken Acidic Bonding Concentrate
Lo pondría como opción para cabello debilitado, quebradizo o sometido a procesos químicos. Es uno de los productos más indicados si quieres recuperar la fibra capilar.
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Moroccanoil Repair Shampoo
Ideal para hablar de cabello seco, frágil y dañado.
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2. El acondicionador es imprescindible
Si después del verano notas que tu cabello se enreda mucho más de lo habitual, no deberías saltarte el acondicionador.
Este paso ayuda a suavizar la fibra y facilita el desenredado.
Redken Acidic Bonding Concentrate Conditioner
Una buena alternativa cuando, además de suavidad, buscamos cuidar un cabello que ha sufrido daños. La gama Acidic Bonding Concentrate está orientada a cabellos dañados y ayuda a mejorar su apariencia y manejabilidad.
Es especialmente interesante si utilizamos habitualmente herramientas de calor o tenemos el cabello tratado químicamente.
3. Una mascarilla una o dos veces por semana
Si hay un producto que puede convertirse en nuestro mejor aliado durante la recuperación del cabello después del verano es la mascarilla capilar.
No es necesario utilizarla todos los días. Una o dos veces por semana puede ser suficiente, dependiendo del estado del cabello.
L'Oréal Professionnel Absolut Repair Masque
Una opción interesante para cabellos secos y dañados. Está pensada para aportar nutrición y mejorar la suavidad y el aspecto de la fibra capilar.
Después del verano me parece especialmente recomendable para quienes sienten el cabello áspero, apagado o difícil de peinar.
Un consejo: no hace falta aplicar una enorme cantidad de mascarilla. Distribúyela principalmente de medios a puntas y respeta el tiempo de exposición recomendado.
4. Si tu cabello está muy dañado: Olaplex
Hay una diferencia importante entre un cabello simplemente seco y uno que está realmente dañado y quebradizo.
Si llevas coloración, mechas o decoloración y notas que el cabello ha perdido resistencia, puedes valorar productos específicos para cabellos dañados.
Olaplex Nº.3 Hair Perfector
Es uno de los productos más conocidos de la marca y está pensado como tratamiento previo al lavado. Puede ser especialmente interesante para cabellos sometidos a procesos químicos o a un uso frecuente de herramientas de calor.
No es una mascarilla convencional y conviene seguir las instrucciones de uso del fabricante.
¿Cuándo lo utilizaría? Cuando además de sequedad existe sensación de cabello debilitado o dañado.
5. Un tratamiento sin aclarado para el día a día
Los productos leave-in son muy prácticos porque permanecen en el cabello y pueden aportar suavidad, facilitar el peinado y, dependiendo de la fórmula, proporcionar protección frente al calor.
Moroccanoil All in One Leave-In Conditioner
Una opción muy interesante para después del lavado. Ayuda a desenredar y acondicionar el cabello y puede resultar especialmente útil cuando después del verano tenemos el pelo más seco y rebelde.
Además, este tipo de producto es muy cómodo para quienes quieren mejorar el aspecto del cabello sin tener que realizar una rutina complicada.
6. Protector térmico: imprescindible
Si utilizas secador, plancha o rizador, hay un producto que no debería faltar en tu rutina: el protector térmico.
Y después del verano todavía cobra más importancia, porque si el cabello ya está sensibilizado, seguir aplicando calor sin protección no es precisamente la mejor estrategia.
Kérastase Nutritive 8H Magic Night Serum
Aunque no es un protector térmico propiamente dicho, me parece interesante como tratamiento nocturno para aportar nutrición y mejorar la sensación de suavidad en cabellos secos.
Para la protección térmica, podemos recurrir a productos específicos que indiquen claramente esta función y utilizarlos antes de aplicar calor.
Importante: el protector térmico no significa que podamos utilizar la plancha a cualquier temperatura. La mejor protección sigue siendo reducir el exceso de calor.
7. Un sérum para las puntas
Las puntas suelen ser una de las zonas que más sufren durante el verano. Si están secas, abiertas y encrespadas, un sérum puede mejorar muchísimo su aspecto.
L'Oréal Paris Elvive Óleo Extraordinario
Es una alternativa más económica que podemos utilizar en medios y puntas para aportar suavidad, brillo y controlar el encrespamiento.
Los aceites capilares son especialmente interesantes para cabellos secos y gruesos, aunque en cabellos finos debemos utilizar una cantidad pequeña para evitar apelmazarlos.
8. ¿Tienes el cabello teñido?
Si llevas el cabello teñido, el verano puede haber provocado que el color se vea más apagado.
En este caso, además de hidratar, debemos utilizar productos específicos para mantener el color y proteger la fibra.
Kérastase Chroma Absolu
La gama Chroma Absolu está diseñada específicamente para cabello coloreado y puede ser una buena opción si queremos combinar cuidado de la fibra y mantenimiento del color.
Además, evita lavar el cabello con agua excesivamente caliente y procura no abusar de las herramientas térmicas.
9. ¿Y si el problema es el encrespamiento?
El frizz suele aumentar cuando el cabello está seco, deshidratado o presenta una mayor porosidad.
Para combatirlo, nuestra rutina debería incluir:
Acondicionador después de cada lavado.
Mascarilla una o dos veces por semana.
Tratamiento sin aclarado.
Sérum o aceite en medios y puntas.
Protección térmica.
Menos calor.
Las
mascarillas Hair Food son una alternativa económica para quienes buscan incorporar un tratamiento nutritivo a su rutina sin realizar una gran inversión.
Son especialmente interesantes si quieres probar diferentes fórmulas y descubrir cuál funciona mejor para tu cabello.
Mi rutina para recuperar el cabello después del verano
Si tuviera que simplificar todos estos productos, esta sería mi rutina:
1. Champú: Para limpiar el cuero cabelludo.
2. Acondicionador: Para suavizar y facilitar el desenredado.
3. Leave-in: Para aportar un extra de cuidado y facilitar el peinado.
4. Protector térmico: Si vas a utilizar secador, plancha o rizador.
Una o dos veces por semana, sustituimos el acondicionador por una mascarilla capilar.
Si el cabello está muy dañado, podemos incorporar además un tratamiento específico como Olaplex Nº.3 siguiendo las instrucciones de uso.
Por la noche: Si el cabello está especialmente seco, podemos utilizar un tratamiento nocturno o unas gotas de aceite en medios y puntas.
¿Hay que cortar el cabello después del verano?
No necesariamente, pero si las puntas están muy abiertas o quebradizas, un pequeño corte puede mejorar muchísimo el aspecto general del cabello.
Los productos pueden mejorar la apariencia de una punta dañada, pero una punta abierta no puede volver a cerrarse de forma permanente.
Por eso, si llevas meses sin cortar el cabello y las puntas están muy deterioradas, septiembre puede ser un buen momento para sanearlas.
7 hábitos para recuperar el cabello más rápido
Además de utilizar buenos productos, nuestros hábitos también cuentan.
1. No abuses del calor: Reduce el uso de planchas y rizadores siempre que puedas.
2. Utiliza protector térmico: Especialmente si utilizas herramientas de calor habitualmente.
3. No frotes el cabello con la toalla: Sécalo suavemente y evita movimientos bruscos.
4. Desenreda con cuidado: Comienza por las puntas y ve subiendo progresivamente.
5. Evita el agua demasiado caliente: El agua templada es una opción mucho más agradable para el cabello y el cuero cabelludo.
6. No olvides las puntas:Son la parte más antigua y generalmente más castigada del cabello.
7. Protege el cabello durante todo el año: No debemos acordarnos de cuidarlo únicamente cuando llega septiembre.
Septiembre: el momento de empezar de nuevo
Después del verano, nuestro cabello necesita exactamente lo mismo que nuestra piel: un poco de atención y una rutina adaptada a sus necesidades.
Si notas sequedad, empieza por hidratación y acondicionamiento. Si está muy dañado, incorpora tratamientos específicos. Si el problema principal es el encrespamiento, apuesta por productos que aporten suavidad y nutrición.
Y recuerda que no existe un producto milagroso que transforme un cabello dañado de un día para otro.
La clave está en combinar buenos productos, constancia y hábitos que eviten seguir dañando la fibra capilar.
Porque septiembre no solo es el mes de volver a la rutina. También puede ser el momento perfecto para recuperar un cabello bonito, suave y lleno de brillo.
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