Cómo reaplicar el protector solar sobre el maquillaje sin estropearlo
Si hay un producto que nunca debería faltar en nuestra rutina de cuidado facial, ese es el protector solar. Lo aplicamos por la mañana con mucho cuidado, dejamos que se absorba y terminamos nuestro maquillaje. Pero, cuando llega el momento de volver a aplicar el protector unas horas después, surge la gran duda:
¿Cómo reaplicar el protector solar sin arruinar el maquillaje?
La buena noticia es que sí es posible proteger la piel durante todo el día sin tener que desmaquillarse y empezar de nuevo. Solo hay que elegir el formato adecuado y seguir unos sencillos consejos.
¿Por qué es tan importante reaplicar el protector solar?
Muchas personas creen que basta con aplicar protector solar una vez por la mañana, pero no es así.
Los filtros solares van perdiendo eficacia con el paso de las horas debido al sudor, el roce, la grasa natural de la piel o simplemente por el tiempo de exposición al sol.
Los dermatólogos recomiendan reaplicarlo cada dos horas cuando estamos al aire libre o con mayor frecuencia si nadamos, hacemos deporte o sudamos mucho.
Además, reaplicar el protector solar ayuda a prevenir:
- La aparición de manchas.
- El envejecimiento prematuro.
- La pérdida de firmeza de la piel.
- Las quemaduras solares.
- El daño provocado por la radiación ultravioleta.
Si queréis saber ¿Cuáles son los mejores protectores solares según yuka de este 2006? Te lo contamos en este post.
¿Se puede reaplicar el protector solar sobre el maquillaje?
Sí, y cada vez existen más productos diseñados específicamente para hacerlo de forma cómoda y sin estropear el maquillaje.
La clave está en evitar extender una crema con las manos sobre la base de maquillaje, ya que lo más probable es que termine desplazando el producto y dejando un acabado irregular.
Los mejores formatos para reaplicar el protector solar:
1. Brumas o sprays faciales con SPF
Son una de las opciones más cómodas.
Solo hay que pulverizar el producto a unos 20 centímetros del rostro con los ojos cerrados y dejar que se seque unos segundos.
Son ideales para llevar en el bolso y utilizarlas varias veces al día.
2. Protectores solares en stick
Los sticks solares se han convertido en uno de mis formatos favoritos.
Permiten reaplicar la protección de forma rápida y precisa, especialmente en zonas como:
- nariz
- pómulos
- frente
- barbilla
Después basta con dar pequeños toques con una esponja limpia para integrar el producto sin mover el maquillaje.
Algunos protectores solares en stick más utilizados son: de Shiseido, Camaleon Cosmetics, Collistar Milano...
3. Polvos con protección solar
Los polvos minerales con SPF son perfectos para quienes tienen la piel mixta o grasa.
Además de aportar protección solar, ayudan a controlar los brillos y a mantener un acabado mate.
Eso sí, no suelen sustituir por completo a un protector solar convencional, sino que son un complemento para las reaplicaciones.
4. Esponja de maquillaje
Si utilizas un protector solar fluido, puedes depositar una pequeña cantidad sobre una esponja limpia y aplicarlo con suaves toques, sin arrastrar el maquillaje.
Es un truco sencillo que funciona muy bien cuando buscas un acabado natural.
Errores que debes evitar
Aunque reaplicar el protector solar es muy importante, conviene evitar algunos errores bastante habituales:
- Aplicarlo con las manos frotando la piel.
- Usar muy poca cantidad.
- Pensar que el maquillaje con SPF sustituye al protector solar.
- Esperar muchas horas para volver a aplicarlo.
- Olvidar zonas como las orejas, el cuello o el escote.
¿Y si paso todo el día en la oficina?
Aunque trabajemos en interiores, la radiación UVA atraviesa los cristales, por lo que sigue siendo recomendable mantener la protección, especialmente si pasamos tiempo cerca de ventanas o hacemos desplazamientos durante la jornada.
Mi recomendación
Personalmente, cuando llevo maquillaje prefiero utilizar un protector solar en stick para las zonas más expuestas y una bruma facial con SPF para reaplicar de forma rápida y cómoda.
Es una combinación práctica, no deja sensación pesada y permite mantener la piel protegida sin estropear el maquillaje.
Conclusión
Reaplicar el protector solar no tiene por qué convertirse en una tarea complicada.
Hoy en día existen formatos muy cómodos que permiten mantener la protección durante todo el día sin renunciar al maquillaje.
Recuerda que un buen protector solar es la mejor inversión para prevenir manchas, arrugas y otros signos del envejecimiento prematuro. Dedicar unos segundos a reaplicarlo puede marcar una gran diferencia en la salud de tu piel.
Y tú, ¿cómo reaplicas el protector solar cuando llevas maquillaje? ¿Prefieres los sticks, las brumas o has encontrado otro truco que te funcione? ¡Cuéntamelo en los comentarios!




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